Rendid honor al Dios todopoderoso,
Él no vacilará en defender a su pueblo,
La Cristiandad toda,
Él bajará desde lo alto para
traer la justicia más pura,
y desde el Cielo sus broncíneas saetas
cegarán a los infieles
y dejarán sin habla a los incrédulos,
Oh Señor, que grande es tu misericordia,
ofreces a tus hijos la luz y el gozo eterno
y ellos eligen una y otra vez la oscuridad,
Sálvalos Padre, permíteles contemplarte,
Salva a tu pueblo!
Oh Señor, no permitas que las fieras
lastimen a tus ovejas, que con su astucia
las confundan, que con sus mentiras las engañen,
Salva a tu pueblo, la Iglesia de Pedro!
Oh Señor, ten misericordia por tus hijos
que en el mar de las sombras buscan
tu faro eterno, que con su luz purísima
regocija a los Santos y enceguece a los embusteros.
martes, 8 de mayo de 2007
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