martes 26 de junio de 2007

Reflexión sobre Deus Caritas Est

Deus caritas est - Benedicto XVI
DEUS CARITAS EST – BENEDICTO XVI Síntesis de Contenidos ► Introducción → “Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él” (1Jn 4,16). En este mismo capítulo Juan nos ofrece una síntesis de la existencia cristiana: “Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él”. → No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y con ello, una orientación decisiva. → Puesto que es Dios quien nos ha amado primero (1Jn 4,10), ahora el amor ya no es solo un mandamiento, sino la respuesta al don del amor, con el cual viene a nuestro encuentro. → En un mundo en el cual a veces se relaciona el nombre de Dios con la venganza o incluso con el odio y la violencia, en esta encíclica se habla del amor, del cual Dios nos colma, y que nosotros debemos comunicar a los demás. → La primera parte tendrá un carácter más especulativo, en la cual se precisará sobre el amor que Dios, de manera gratuita y misteriosa, ofrece al hombre y, a la vez, la relación intrínseca de dicho amor con la realidad del amor humano. → La segunda parte tendrá una índole más concreta, pues tratará de cómo cumplir de manera eclesial el mandamiento de la caridad. ► 1º Parte: “La Unidad del Amor en la Creación y en la Historia de la Salvación” Eros y Ágape, diferencia y unidad → La Iglesia con sus preceptos y prohibiciones, ¿no convierte acaso en amargo lo más hermoso de la vida? La Iglesia, en modo alguno rechazó con ello al eros como tal, sino que declaró guerra a su desviación destructora, puesto que la falsa divinización del eros lo priva de su dignidad y lo deshumaniza. → Entre el amor y lo divino existe una cierta relación: el amor promete eternidad, infinidad, una realidad más grande y completamente distinta de nuestra existencia cotidiana. Al mismo tiempo se constata que el camino para lograr esta meta no consiste simplemente en dejarse dominar por el instinto. Hace falta una purificación y maduración, que incluyen también la renuncia. Esto no es rechazar el eros ni envenenarlo, sino sanearlo para que alcance su verdadera grandeza. → Si el hombre pretendiera ser sólo espíritu y quisiera rechazar la carne como si fuera una herencia meramente animal, espíritu y cuerpo perderían su dignidad. Si, por el contrario, repudia el espíritu y por tanto considera la materia, el cuerpo, como una realidad exclusiva, malogra igualmente su grandeza. → El eros degradado a puro sexo, se convierte en mercancía, en simple objeto que se puede comprar y vender; más aun, el hombre mismo se transforma en mercancía. De este modo considera el cuerpo y la sexualidad solamente como la parte material de su ser, para emplearla y explotarla de modo calculador. → La de cristiana, por el contrario, ha considerado siempre al hombre uno en cuerpo y alma, en el cual espíritu y materia se compenetran recíprocamente, adquiriendo ambos, precisamente así, una nueva nobleza. → Nos hemos encontrado con las dos palabras fundamentales: eros como término para el amor mundano y ágape como denominación del amor fundado en la fe y plasmado por ella. Eros y Ágape nunca llegan a separarse completamente y cuanto más se encuentran ambos tanto mejor se realiza la verdadera esencia del amor en general. La novedad de la fe bíblica → La relación de Dios con Israel es ilustrada con la metáfora del noviazgo y del matrimonio (Cantar de los Cantares). → A la imagen del Dios monoteísta corresponde el matrimonio monógamo. El matrimonio basado en un amor exclusivo y definitivo se convierte en el icono de la relación de Dios con su pueblo y, viceversa, el modo de amar de Dios se convierte en la medida del amor humano. Jesucristo, el amor de Dios encarnado → Poner la mirada en el costado traspasado de Cristo, del que habla Juan (cfr 19,37), ayuda a comprender lo que ha sido el punto de partida de esta Carta encíclica: “Dios es amor” (1Jn 4,8). Es allí, en la cruz, donde puede contemplarse esta verdad. Y a partir de allí se debe definir ahora qué es el amor. Y, desde esa mirada, el cristiano encuentra la orientación de su vivir y de su amar. → Lo que antes era estar frente a Dios, se transforma ahora en unión por la participación en la entrega de Jesús, en su cuerpo y su sangre. → La unión con Cristo (en la comunión sacramental) es al mismo tiempo unión con todos los demás al que él se entrega. No puedo tener a Cristo sólo para mí; únicamente puedo pertenecerle en unión con todos los que son suyos o lo serán. → Se entiende, pues, que el agapé se haya convertido también en un nombre de la Eucaristía: en ella el agapé de Dios nos llega corporalmente para seguir actuando en nosotros y por nosotros. → Una Eucaristía que no comporte un ejercicio práctico del amor es fragmentaria en sí misma. → Amor a Dios y amor al prójimo se funden entre sí: en el más humilde encontramos a Jesús mismo y en Jesús encontramos a Dios. Amor a Dios y amor al prójimo → Existe una inseparable relación entre amor a Dios y amor al prójimo. Cerrar los ojos ante el prójimo nos convierte también en ciegos antes Dios. → ¿Es posible amar a Dios aunque no se lo vea? Dios se ha hecho visible: en Jesús podemos ver al Padre. Él se refleja mediante su Palabra, en los Sacramentos, especialmente en la Eucaristía. Él nos ama y nos hacer ver y experimentar su amor, y de este antes de Dios puede nacer también en nosotros el amor como respuesta. → La voluntad de Dios ya no es para mi algo extraño que los mandamientos me imponen desde fuera, sino que es mi propia voluntad, habiendo experimentado que Dios está más adentro de mí que lo más íntimo mío. Crece entonces el abandono en Dios y Dios es nuestra alegría (Sal 73, 23-28). → Si en mi vida falta completamente el contacto con Dios, podré ver siempre en el prójimo solamente al otro, sin conseguir reconocer en él la imagen divina. Por el contrario, si en mi vida omito del todo la atención al otro, queriendo ser sólo “piadoso” y cumplir con mis “deberes religiosos”, se marchita también la relación con Dios. Sólo el servicio al prójimo abre mis ojos a lo que Dios hace por mí y a lo mucho que me ama. ► 2º Parte: “El Ejercicio del Amor por parte de la Iglesia como Comunidad de Amor”. La caridad del amor como manifestación del amor trinitario → “Ves la Trinidad su ves el amor”, escribió San Agustín. → El amor es el servicio que presta la Iglesia para atender constantemente los sufrimientos y las necesidades, incluso materiales, de los hombres. La caridad como tarea de la Iglesia → A él (diácono Lorenzo), como responsable de la asistencia a los pobres de Roma, tras ser apresados sus compañeros y el Papa, se le concedió un cierto tiempo para recoger los tesoros de la Iglesia y entregarlos a las autoridades. Lorenzo distribuyó el dinero disponible a los pobres y luego presentó a éstos las autoridades como el verdadero tesoro de la Iglesia. → A) La naturaleza íntima de la Iglesia se expresa en una triple tarea: 1) anuncio de la Palabra de Dios (kerygma-martyria), 2) celebración de los Sacramentos (leiturgia) y 3) servicio de la caridad (diakonia). → Para la Iglesia, la caridad no es una especie de actividad de asistencia social que también se podría dejar a otros, sino que pertenece a su naturaleza y es manifestación irrenunciable de su propia esencia. → B) La Iglesia es la familia de Dios en el mundo. En esta familia no debe haber nadie que sufra por falta de lo necesario. “Mientras tengamos oportunidad hagamos el bien a todos, pero especialmente a nuestros hermanos en la fe” (Gálatas 6, 10). → La Parábola del Buen Samaritano sigue siendo el criterio de comportamiento y muestra la universalidad del amor que se dirige hacia el necesitado encontrado “casualmente”. Justicia y Caridad → A) El orden justo de la sociedad y del Estado es una tarea principal de la política. El Estado no puede imponer la religión, pero tiene que garantizar su libertad y la paz entre los seguidores de las diversas religiones. La Iglesia por su parte tiene su independencia y vive su forma comunitaria basada en la fe, que el Estado debe respetar. Son dos esferas distintas, pero siempre en relación recíproca. → La Iglesia quiere servir a la formación de las conciencias en la política y contribuir a que crezca la percepción de las verdaderas exigencias de la justicia. Tiene el deber de ofrecer mediante la purificación de la razón y la formación ética, su contribución específica para que las exigencias de la justicia sean comprensibles y políticamente realizables. La Iglesia no puede ni debe sustituir al Estado, pero tampoco puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia. → B) El amor (caritas) siempre será necesario, incluso en la sociedad más justa. Lo que hace falta no es un Estado que regule y domine todo, sino que generosamente reconozca y apoye, de acuerdo con el principio de subsidiaridad, las iniciativas que surgen de las diversas fuerzas sociales. → “El deber inmediato de actuar a favor de un orden justo en la sociedad es más bien propio de los fieles laicos. Como ciudadanos del Estado, están llamados a participar en primera persona en la vida pública. Por tanto, no pueden eximirse de la “multiforme y variada acción económica, social, legislativa, administrativa y cultural, destinada a promover orgánica e institucionalmente el bien común”. → La caridad debe animar toda la existencia de los fieles laicos y, por tanto, su actividad política, vivida como “caridad social”. Múltiples estructuras de servicio caritativo en el contexto social actual → A) La solicitud por el prójimo, pues, superando los confines de las comunidades nacionales, tiende a extender su horizonte al mundo entero. → B) Han surgido numerosas formas nuevas de colaboración entre entidades estatales y eclesiales, que se han demostrado fructíferas (organizaciones filantrópicas, muchas formas de voluntariado) El perfil específico de la actividad caritativa de la Iglesia → Elementos esenciales de la caridad cristiana y eclesial: 1) Es la respuesta a una necesidad inmediata en una determinada situación. 2) La actividad caritativa cristiana ha de ser independiente de partidos e ideologías. 3) No ha de ser un medio en función de lo que hoy se considera proselitismo ya que el amor es gratuito. Nunca se tratará de imponer a los demás la fe de la Iglesia ya que uno es consciente de que el amor, en su pureza y gratuidad, es el mejor testimonio de Dios que tenemos. Los responsables de la acción caritativa de la Iglesia → Los responsables de la acción caritativa: i) deben ser personas ante todo movidas por el amor de Cristo; ii) quieren trabajar con la Iglesia y por lo tanto con el Obispo. → Para que el don no humille al otro, no solamente debo darle algo mío, sino a mi mismo, he de ser parte del don como persona. Este es un modo de servir que hace humilde al que sirve. No adopta una posición de superioridad ante el otro, por miserable que sea momentáneamente su situación. Cristo ocupó el último puesto en el mundo en la cruz y precisamente con esta humildad radical nos ha redimido y nos ayuda constantemente. → A veces el exceso de necesidades y lo limitado de sus propias actuaciones le harán sentir la tentación del desaliento. Pero precisamente entonces le aliviará saber que, en definitiva, él no es más que un instrumento en manos del Señor; se liberará así de la presunción de tener que mejorar el mundo (algo siempre necesario) en primera persona y por sí solo. Hará con humildad lo que le es posible y, con humildad, confiará el resto al Señor. → La beata Teresa de Calcuta es un ejemplo evidente de que el tiempo dedicado a Dios en la oración no sólo deja de ser un obstáculo para la eficacia y la dedicación al amor al prójimo, sino que es en realidad una fuente inagotable para ello. → La fe, que hace tomar conciencia del amor de Dios revelado en el corazón traspasado de Jesús en la cruz, suscita a su vez el amor. El amor es una luz (en el fondo la única) que ilumina constantemente a un mundo oscuro y nos da la fuerza para vivir y actuar. El amor es posible y nosotros podemos ponerlo en práctica porque hemos sido creados a imagen de Dios. Hay que vivir el amor y así llevar la luz de Dios al mundo. ► Conclusión → En los Santos es evidente que, quien va hacia Dios, no se aleja de los hombres, sino que se hace realmente cercano a ellos. En nadie lo vemos mejor que en María. → María, la Virgen, la Madre, nos enseña qué es el amor y dónde tiene su origen, su fuerza siempre nueva. A ella confiamos la Iglesia, su misión al servicio del amor. GDV Abril 2007.

martes 8 de mayo de 2007

Palabras del Padre Kentenich

El Padre Kentenich decía: (La Iglesia es) “una barca que no teme el oleaje de la tormenta. Una barca que hiende con coraje el mar embravecido de la confusa y compleja vida actual. Repito: se trata de una concepción dinámica de Iglesia, de la urgente consigna de que todo el mundo de hoy sea tocado por la Iglesia”.

Oración compartida por el Hermano Nacho

Rendid honor al Dios todopoderoso,
Él no vacilará en defender a su pueblo,
La Cristiandad toda,

Él bajará desde lo alto para
traer la justicia más pura,
y desde el Cielo sus broncíneas saetas
cegarán a los infieles
y dejarán sin habla a los incrédulos,

Oh Señor, que grande es tu misericordia,
ofreces a tus hijos la luz y el gozo eterno
y ellos eligen una y otra vez la oscuridad,
Sálvalos Padre, permíteles contemplarte,
Salva a tu pueblo!

Oh Señor, no permitas que las fieras
lastimen a tus ovejas, que con su astucia
las confundan, que con sus mentiras las engañen,
Salva a tu pueblo, la Iglesia de Pedro!

Oh Señor, ten misericordia por tus hijos
que en el mar de las sombras buscan
tu faro eterno, que con su luz purísima
regocija a los Santos y enceguece a los embusteros.

Reflexión "El canon de la Santidad" por el Hermano Champo

El canon de la santidad

Supongamos que hoy entramos todos, en forma de uno, a la mas prestigiosa institución educacional que exista (cualquiera sea esta). Experimentamos el sobrecogimiento digno de entrar en una casa donde se valora el saber, se respeta la cultura y se busca la verdad. Las lecciones que se llevan a cabo en las aulas magnas no dejan de pasmarnos con su elocuencia e inteligencia de argumentos. Sin lugar a dudas todos buscan llegar a lo mas hondo del conocimiento investigado, habiendo partido de premisas indudables e indiscutibles.

Ante la dificultad de determinar cuales son aquellas premisas en que se basan las investigaciones, comenzamos a interrogar a todos. Nadie, contesta en forma concreta. Nadie recuerda con claridad y enumeración aquellos axiomas del saber que fundan sus conocimientos, por el largo paso del tiempo en que se dejó de cuestionar la misma esencia del hombre. Las ciencias que se estudian no estudian al hombre, como ser completo o sea, la esencia del hombre. La medicina, las ciencia sociales, las naturales, químicas y físicas; no investigan otra cosa que las circunstancias que rodean al hombre y consecuencias de este.

Ya inquietos por esta situación, un miembro del grupo decide hacer una prueba que determine si son correctas las premisas de lo que se estudia en las grandes casas de estudio. Relata:

- Entré en el aula y grité “Soy ateo, no creo en la existencia de Dios!”, en respuesta obtuve indiferencia generalizada. Luego grité “yo no creo en la igualdad de todos los hombres!”, las reacciones fueron inmediatas, se me desacreditó instantáneamente los gritos de disgusto e indignación fueron generales...-

Imaginarse disponiendo de esta situación a modo personal, no es de extrañar que las reacciones sean similares a las de nuestro hermano. Las premisas, están peligrosamente desordenadas. Están fuera del orden natural que les corresponde. Metafóricamente, es como intentar construir un edificio a partir del segundo piso, sin considerar el primero. Se ha quitado a Dios que es el todo y la única base en la que fundar todo conocimiento, ya que es la Verdad.

A pesar de la publicitada defensa de la razón que se nos ofrece hoy; existen dos amenazas a la razón: la opinión de que uno conoce la verdad central de las cosas mas importantes (no necesito a Dios, no existe) y la opinión de que no hay verdad sobre ellas (no puedo conocer a Dios, no lo considero). Ambas opiniones son fatales a la filosofía; la primera afirma que la búsqueda de la verdad es innecesaria, mientras que la segunda afirma que es imposible alcanzarla.

El “conócete a ti mismo” délfico, me parece el empeño mas serio de la educación. Pero es muy difícil saber siquiera lo que esto significa, para no hablar de lograrlo. Pero algo es seguro. Si tenemos la cabeza henchida de ideas que alguna vez fueron serias (como la délfica frase) pero que ahora se han convertido en clisés, si ni siquiera sabemos que esos clisés no son tan naturales como el sol y la luna y si no vislumbramos en modo alguno que existen alternativas de tales ideas, nos veremos condenados a ser los títeres de las ideas de otra gente. La que nos eduque. Quien decida en que nos educamos y en cuanto nosotros estemos dispuestos a investigar lo que estudiemos, es lo que nos definirá. Hoy la verdad se encuentra democratizada, y así también lo que se estudia.

La palabra clave es “canon”. “El canon” es la expresión para designar los libros que deben leer los estudiantes en el curso de su educación formal, que esta establecido por la autoridad, por los poderes. Por definición los cánones son instrumentos de dominación. Son aquellos conocimientos e ideas que son predominantes en la sociedad. Aquellos que tratan de adquirir poder (sea este; la verdad) deben superar el canon predominante (el impuesto por la sociedad), que es la fuente principal de su esclavitud. La esclavitud no es física pero si practica, ya que con un canon incorrecto, no hay libertad para elegir bien.

Los planes de estudios en las universidades americanas, cada vez mas, se conforman proporcionalmente a las procedencias de las culturas analizadas. Esto es decir, si un 5% de la población es homosexual, el 5% de los textos a estudiar deben ser homosexuales, lo mismo con los textos occidentales e orientales. Simplemente hacer un putsch de la educación de todas las culturas. Cuando Averroes y Santo Tomas de Aquino leían a Aristóteles, no lo concebían como un griego, ni lo colocaban en su propio contexto histórico. No tenían interés en la civilización griega, sino que consideraban a Aristóteles como un sabio y por lo tanto contemporáneo en todas las época y local en todas las culturas; occidental o no. Lo cierto es que ellos entendían a Aristóteles, mejor y mas profundamente, dado que su interés no fue reducido a su procedencia y las razones por las que escribió, sus obras. Platón y Kant asumen que hablan a todos los hombres de todas partes y de todos los tiempo y yo no veo ninguna razón para rechazar a priori semejantes pretensiones. Si el canon se cierne en algo superior, la disputa no versa sobre lo que es occidental o no; homosexual o no, sino que se refiere a la lo que es verdad o no. El postmodernismo es un intento de aniquilar la inspiración de la filosofía griega (la búsqueda de la verdad), un intento mucho mas efectivo que las invasiones bárbaras, ya que se están cambiando las premisas por la fuerza y con los propios medios de la filosofía. Pero analicemos los fundamentos de estos putsch: Nadie, o prácticamente nadie, sostendrá que las ciencias naturales sean esencialmente occidentales. Allí está esa gran roca (para los pro-putsch) de conocimiento transcultural o de verdad transcultural que son las ciencias naturales y que se yerguen ante nosotros mientras hablamos sobre la base cultural de todo conocimiento. Todo putsch no occidental y serio exigiría que los estudiantes aprendieran un 50% de matemática no occidental, un 50% de física no occidental, un 50% de biología no occidental, y lo mismo en el caso de la medicina y de la ingeniería. Los reformistas (los pro-putsch) se detienen aquí, por que saben bien que chocan contra una pared que va a desacreditar todo su movimiento. Según ellos dicen, la filosofía no es eso. La ciencia es ciertamente transcultural. La religión (mas allá de la verdad revelada) parece mucho mas limitada a las culturas y aun, las define como tales. ¿es la filosofía una ciencia o una religión? Ahora estamos asistiendo a un intento de relegar la filosofía, herramienta de la teología, definitivamente al campo de la religión. El ejemplo que di antes (de Averroes y Santo Tomas de Aquino) es el modelo de cómo debería abordarse el estudio. Lo ultimo que necesitamos (y es lo propuesto hoy) es una especie de ONU, dirigida por burócratas, que administre el saber, sus premisas y eventualmente, “la verdad”.

Uno practica actos de fe día a día. Confía y se pone en manos de otras personas, para llevar a cabo las diferentes actividades cotidianas. Pero uno analiza en quien deposita su fe, su confianza. Lo mismo sucede con los cánones, pero el contexto no invita al cuestionamiento de estos. A nivel social, es clara la manifestación de cánones distintos en temas como el aborto. Alguien tiene que estar equivocado, al haber dos posiciones tan enfrentadas. Alguna de las dos posiciones tiene que estar radicalmente formada en el error. Sin analizar quienes están en el error, podemos tomar este ejemplo para todos los aspectos de la vida, sobretodo aquellos que no son tan marcados y debatidos como el aborto. El gran peligro de los cánones que no se orientan a la verdad es que condiciona a la persona para toda su vida, aunque no siempre la pierden.

La elección del canon, no es fácil de determinar, pero: ¿Confiamos en quienes nos ofrecen los cánones sociales actuales? La propuesta es: elegir, como lo hacemos cotidianamente, en quien vamos a confiar, para que nos ayude a determinar nuestro canon. Una opción es la iglesia, en la cual tenemos fe, esperanza y celo; y además propone el estilo de vida que buscamos (la Santidad). Otra forma de lograr un canon fundado en la verdad es leer lo propuesto por los Santos, o sea aquellas personas que alcanzaron lo que queremos llegar a ser, ya que sin lugar a dudas no hay mejor forma de llegar a santo que ser discípulo de uno. Los denominados role models son lo que hay que buscar. Primero determinar como queremos ser y luego así poder formarnos en ese propósito. ¿Queremos ser santos?, tengamos un canon de santos.

20/11/2006 Santi.

Fuente: Algunos argumentos y fragmentos son de “Gigantes y enanos” de Allan Bloom, Cap. 1, que dan respaldo bibliográfico a lo escrito.

S.N.V.E.A.D (Sea Nuestra Vida Entregada A Dios)

Frases del Hermano Joao de Pozzobom

"Llevaré la palabra héroe hasta el fin de mi existencia. Es un arma que empleo en la hora de la tentación. La palabra héroe es para mí lo mismo que enarbolar una bandera que es señal de victoria".
"Yo era grande cuando me sentía pequeño".
"El objetivo actual es salvar la familia, con todas nuestras fuerzas, a través de la santificación."
Ante las adversidades, "era como recibir fuerzas, un paso hacia adelante, crecían las energías y el amor a la misión, comprendiendo bien que se trataba de algo divino", "el amor superaba todo, y hasta agradecía porque quedaba más en claro la fuerza divina que se manifestaba en la misión".

Inmaculada Concepción de María

INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA


Salve, del mar estrella,

Salve, Madre Sagrada

de Dios y siempre virgen.

Puerta del cielo santa.

Tomando de Gabriel

el Ave, virgen alma,

mudando el nombre de Eva,

paces divinas trata.

La vista restituye,

las cadenas desata,

todos los males quita,

todos los bienes causa.

Muéstrate madre y llegue

por ti nuestra esperanza,

a quien por darnos vida

nació de tus entrañas.

Entre todas piadosa,

virgen, en nuestras almas,

libres de culpa infunde

virtud humilde y casta.

Vida nos presta pura,

camino firme allana;

que quien a Jesús llega,

eterno gozo alcanza.

Al Padre, al Hijo, al Santo

Espíritu alabanza,

una a los tres les demos

y siempre eternas gracias.

Amén.

Ave, maris stella,

Dei mater alma,

atque semper virgo,

felix caeli porta.

Sumens illud “Ave”

Gabrielis ore,

funda nos un pace

mutans Evae nomen.

Solve vincla reis,

profer lumen caecis,

mala nostrae pelle,

bona cuncta posce.

Monstra te esse matrem,

sumat per te preces

qui pro nobis natus

tulit esse tuus.

Virgo singularis,

inter omnes mitis,

nos culpis solutos

mites fac et castos.

Vitam presta puram,

iter para tutum,

ut videntes Iesum

semper collaetemur.

Sit laus Deo Patri,

summo Christo decus,

Spiritui Sancto

tribus honor unus.

Amen.

Nota de Benedicto XVI sobre la Oración

El Papa recordó la importancia de la oración

Frente a los fieles congregados en la Plaza San Pedro, Benedicto XVI señaló que para la Iglesia Católica rezar no es optativo y es necesario "para acceder a la vida eterna"

ROMA. (ANSA) - El papa Benedicto XVI recordó hoy, en el segundo domingo de Cuaresma, que para la Iglesia católica la oración no es optativa, pues sólo quien reza puede acceder a la vida eterna.

"Queridos hermanos y hermanas, la oración no es un accesorio, un opcional, pero es cuestión de vida o de muerte", afirmó el pontífice desde su estudio sobre plaza San Pedro.

"Para un cristiano rezar no es evadir de la realidad y de las responsabilidades que ésta implica, sino asumirlas hasta el fondo".

"Sólo quien ora, quien se confía a Dios con amor filial, pueda entrar en la vida eterna, que es Dios mismo", sostuvo.

Joseph Ratzinger invitó luego a dirigirse a la Virgen para aprender a rezar.

"Durante este tiempo de Cuaresma, pedimos a María, Madre del Verbo encarnado y Maestra de vida espiritual, de enseñarnos a orar como hacía su hijo, para que nuestra existencia sea transformada por la luz de su presencia", subrayó Benedicto XVI.

El Papa recitó el Angelus frente a algunos miles de peregrinos reunidos en plaza San Pedro, tras una semana de retiro ejercicios espirituales de cuaresma que concluyeron ayer.